Mulas

¿Qué se celebra el día de las Mulas?



El día de las mulas se celebra la fiesta Cristiana del Corpus Christi. Dicha fiesta dedicada al Cuerpo y la Sangre de Cristo celebra la presencia de Jesucristo en la Eucaristía y se celebra 60 días después del Domingo de Resurrección.

El origen de la fiesta data del Siglo XIII, cuando una monja llamada Juliana de Liège peleó por crear una fiesta dedicada al Sacramento de la Eucaristía. Recibió el apoyo del obispo de Liège Roberto de Thorete, y la fiesta se celebró por primera vez en esa diócesis. Años más tarde de la muerte del obispo Juliana se acercó a su sucesor, Enrique de Guelders, quien la apoyó a llevar la solicitud al Vaticano para hacer la fiesta mundial. El 8 de Septiembre de 1264 el Papa Urbano IV publicó el texto “Transitorius” donde se oficializa la ceremonia bajo el nombre “Corpus Christi”, o el Cuerpo de Cristo, en latín.

¿Pero cómo llegamos de esa ceremonia religiosa al día de las mulas?

En México la tradición se inició en 1526, cuando se celebró por primera vez, en la Catedral de la Ciudad de México, la fiesta de Corpus Christi. En ella, se llevó a cabo la celebración de una misa de donde partía una procesión en la que el arzobispo de la ciudad portaba una hostia recién consagrada, seguido por autoridades virreinales, cabildos, cofradías, clero y al final el pueblo.

Como también se llevaba a cabo una vendimia por la primera cosecha, los campesinos solían colocar un par de guacales a los lados de las mulas para transportar y ofrecer sus frutos.

Cuenta la leyenda, que un hombre que respondía al nombre de Ignacio, tenía dudas sobre su futuro como sacerdote y un jueves de Corpus Christi pidió a Dios una señal. Cuando se encontraba frente a la procesión pensó “Si Dios estuviera aquí, hasta las mulas se arrodillarían”, y en ese momento la mula que se encontraba frente a él se arrodilló. El hombre se convirtió en sacerdote y pasó el resto de su vida contando ésta anécdota.

Los fieles, impresionados por la historia, hicieron pequeñas mulas con hojas de plátano secas a las que les colocaban pequeños guacales con dulces de frutas. Hoy en día las mulas se utilizan como símbolo de que al igual que la mula de Ignacio, la persona que la porta se arrodilla ante Dios.

Para el próximo año ya saben, si ven a alguien caminando con una mulita en la solapa no significa que sea una persona terca, sino que es una persona mocha.


Si te gustó ¿Por qué no compartirlo?

O síguenos en nuestras redes sociales:



2 Respuestas

  1. Norkis dice:

    al final del parrafo dice que la persona no es terca sino mocha..por que mocha?

  2. EL DIA DE LAS MULAS

    Católica religión,
    Pascua, la Resurrección,
    sesenta días han pasado,
    del calendario marcado.

    ¡Vamos tempranito a misa!,
    amor, corazón, de prisa,
    Jueves de Corpus llegó,
    sufrimientos relegó.

    Es el día que más disfruto,
    el trabajo ya dio fruto,
    recibamos sus “primicias”,
    festejemos, mil albricias.

    A Dios, llevemos ofrendas,
    cumplamos sus encomiendas,
    sigamos la procesión,
    la fiesta, la tradición,

    Bendito día de las mulas,
    especiales, las más chulas,
    de hoja de maíz reseca,
    artesanía que no peca.

    Con barro fresco, lozano,
    obra fiel de un mexicano,
    que se compra en los mercados,
    en los tianguis afamados.

    Cuatro palos para afuera,
    no de madera cualquiera,
    sostienen tierno animal,
    muy terco pero, . . . formal.

    Mulas tenaces, cargueras,
    en las sendas, las primeras,
    portando sillas divinas,
    adornadas, diamantinas.

    Cargan las lúcidas flores,
    de perfumados olores,
    rítmico vaivén, costados,
    llevan preciosos atados.

    Cajas de tablas, huacales,
    enjarrados los mezcales,
    miro cestas tamaleras,
    también cucharas moleras.

    Comales, cazuelas varias,
    metates, jícaras parias,
    hondas ollas frijoleras,
    tinajas que son pulqueras.

    Tienen brida, usan rienda,
    así necedad se enmienda,
    un hilo les guía el camino,
    pender será su destino.

    Acémilas, regalemos,
    nuestro “folclor” reforcemos,
    fomentando las costumbres,
    se olvidan las pesadumbres.

    Vistamos a nuestras niñas,
    con faldas, con blusas finas,
    moño, trenza a la cabeza,
    reboso, collar turquesa.

    Huaraches, gabán, divinos,
    ataviemos bien los niños,
    paliacate, ropa manta
    y sombrero paja santa.

    En cultura popular,
    las mulas hay que adorar,
    por siempre, serán eternas,
    pues tienen almas fraternas.

    Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
    México, D. F., a 04 de junio de 2015
    Dedicado a mis “mulitas” preferidas: Samantha Ramos Hernández y Marijose Rodríguez Ramos
    Reg. SEP Indautor No. (en trámite)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>