Solemos decir que una persona está “al pie del cañón” cuando está listo para entrar en acción, esto puede ser en cualquier ámbito de la vida: el deportivo, cuando un jugador está al pie del cañón para entrar a la cancha, el social, cuando una persona está al pie del cañón para apoyar a sus amigos y hasta el corporativo, cuando una persona está al pie del cañón para obtener los resultados de su empresa. ¿De dónde viene esta frase?

Como era de esperarse, la frase viene del ámbito militar y hace referencia a los soldados de infantería que eran los encargados de operar al cañón, lo cual no solamente requería dispararlo, sino también transportarlo y soportar el fuego enemigo ya que era un blanco fácilmente identificable y muy buscado debido al daño que causa a las tropas enemigas.

El origen de la frase se remonta a la Guerra de la Independencia Española en donde Agustina Raimunda María Saragossa i Domènech (conocida simplemente como “Agustina de Aragón”), la esposa de un artillero llamado Joan Roca, llevaba comida a su marido justo en el momento en que un agrupamiento francés atacó el cañón hiriendo a todos sus operadores. Agustina heroicamente tomó la mecha de la mano de uno de los heridos y consiguió dispararlo logrando herir o ahuyentar al grupo de soldados franceses que querían ingresar a la ciudad. Al enterarse de la hazaña el general Palafox le dio el cargo de subteniente y el sobrenombre de la “Defensora de Zaragoza”.

A partir de ese momento se creó la frase “estar al pie del cañón” como sinónimo de valentía y voluntad al momento de entrar en acción.

Habla ahora o calla para siempre