Aquellos que han tenido la oportunidad de viajar a España o interactuar con ciudadanos de ese país habrán notado una expresión muy curiosa: “echar un polvo”, como eufemismo de tener una relación sexual. ¿Cómo se origina esta expresión?

Existen dos teorías principales sobre el origen de esta frase, la primera, nos lleva al consumo de rapé (un preparado de tabaco molido que se aspira por la nariz y se apodaba “polvo”). Entre el siglo XVIII y XIX la gente consumía normalmente esta sustancia y uno de los efectos secundarios era una serie de estornudos que podría resultar molestos para el resto de las personas que se encontraban en el mismo lugar. Por esto los consumidores solían salir del cuarto en el que se encontraban con el pretexto de aspirar un poco de tabaco, similar a lo que sucede actualmente con la prohibición para fumar en lugares cerrados.  El consumo de rapé era el pretexto perfecto para que las parejas se escaparan a mantener relaciones sexuales bajo el pretexto de “ir a echar un polvo”.

La segunda teoría tiene un origen religioso con la frase: “Somos polvo, del polvo venimos y en polvo nos convertiremos”. Algunas personas consideran que la parte “del polvo venimos” hacía referencia a una relación sexual y eso fue lo que creó el eufemismo.

¿Qué opinan? ¿Con cuál de las dos se quedan?


Suscríbete

Y te informaremos por correo cuando publiquemos una nueva historia.


Habla ahora o calla para siempre