“Me quedé de a seis cuando Juanita me dijo que estaba embarazada” es una frase que cualquier persona podría utilizar para expresar su asombro al enterarse que Juanita estaba esperando un bebé. Es utilizada principalmente en México, pero en algunas ocasiones también se escucha en otros países de Latinoamérica. ¿De dónde viene la frase “quedarse de a seis”?

Se dice que el origen de esta frase proviene del ambiente militar de finales del siglo XIX y XX cuando los cañones eran la principal arma de ataque. Existían varios calibres de cañones los cuales se medían en pulgadas por su fabricación inglesa o estadounidense, los más comunes eran los de cuatro y seis pulgadas (10 a 15 centímetros aproximadamente). Como suele suceder en las armas a mayor calibre, mayor el daño, de tal forma que los boquetes causados por los cañones de seis pulgadas eran mucho más sorprendentes que los de cuatro.

En algún momento de la historia alguien relacionó el gran agujero de una bala de seis pulgadas de diámetro con la apertura de los ojos y la boca al momento de escuchar o presenciar algo que nos causa sorpresa (como el embarazo de Juanita).

Eventualmente la frase se introdujo al vocabulario coloquial y así llegó hasta nuestros días. ¿A poco no se quedaron de a seis?