Alrededor del mundo, la cirugía de aumento de senos es la segunda cirugía plástica más popular del mundo. Se estima que 1.5 millones de mujeres van por la vida con implantes de senos y podrían (desafortunadamente) ser atacadas con un arma de fuego en algún momento de sus vidas. Hace unos días me topé con un cuestionamiento que llamó poderosamente mi atención: ¿Serían capaces unos implantes de senos de detener una bala?

En 2010 circuló una noticia sobre una mujer de Los Ángeles que recibió un disparo y gracias a su implante, las esquirlas de la bala no habían llegado al corazón o a sus órganos vitales, sin embargo, nunca se dio con dicha mujer y todo quedó como una leyenda urbana.

Afortunadamente para nosotros, la Universidad de Utah retomó la historia y hace unas semanas llevó a cabo una serie de experimentos para confirmar si esto era posible o no. Las premisa era disparar a un implante salino con una pistola de mano y determinar si se alteraba la velocidad o la trayectoria de la bala, reduciendo las probabilidades de muerte.

Al momento de realizar el experimento colocaron el implante con un espesor de 7.4 centímetros frente a un bloque de gel balístico (una especie de gelatina que simula las condiciones del cuerpo humano ante el impacto de bala) y le dispararon a una distancia de dos metros y medio, como medida de control repitieron el disparo pero sin tocar el implante, para poder medir la diferencia.

Los resultados concluyeron que el implante de seno “redujo significativamente la penetración de la bala”. Sin el implante la bala se introdujo 40.2 centímetros, mientras que con el implante fue sólo 31.9 centímetros, 20% menos.

Sin embargo, el corazón y algunos de los órganos vitales se encuentran a menos de 10 centímetros de la superficie de la piel y aún pasando por el implante podrían verse dañados y causar la muerte.

Concluyendo, un implante de seno no podría detener una bala, pero sí reducir el daño que genera y en casos muy fortuitos salvar a una persona de la muerte, en cuyo caso la solución salina se liberaría dentro de su cuerpo y tendría otras complicaciones, pero al menos estaría con vida.


Suscríbete

Y te informaremos por correo cuando publiquemos una nueva historia.


Habla ahora o calla para siempre