El mal del puerco no perdona y todos (sí, absolutamente todos) hemos sido víctima de él, aunque probablemente no todos lo llamemos o conozcamos por ese nombre, empecemos por el principio: ¿Qué es el mal del puerco?

El término correcto para el mal del puerco es “sopor posprandial”, si analizamos esas palabras (que para serles honesto no había escuchado antes) tenemos que la RAE las define como:

sopor:
Del lat. sopor, -ōris.
1. m. Adormecimiento, somnolencia.
2. m. Med. Modorra morbosa persistente.

posprandial:
1. adj. Med. Posterior a las comidas.

En términos llanos y sencillos, el mal del puerco es el sueño pesado que nos da después de comer, sobre todo cuando nos excedemos con la comida.

¿Por qué da el mal del puerco?

Cuando era niño mi madre decía que este mal (ella nunca mencionó el término el mal del puerco y hasta la fecha dudo que esté familiarizada con él) se debía a que gran parte de la sangre se iba al estómago para ayudar con la digestión, sin embargo, esto es una leyenda urbana y no es cierto.

En realidad, después de comer, el sistema parasimpático lleva a nuestro cuerpo a un estado de relajación impulsado por la segregación de hormonas gastrointestinales. Cuando nuestro organismo recibe alimento y glucosa, el intestino delgado libera colecistoquinina para iniciar la digestión y el páncreas libera insulina, lo cual provoca un aumento de triptófano en la sangre, la presencia de éste aminoácido causa que haya más serotonina y melatonina en el cerebro, éstos últimos son los neurotransmisores responsables del sueño. Al mismo tiempo, la glucosa inhibe la acción de las orexinas, las hormonas que nos causan el hambre y también mantienen el organismo activo.

Finalmente todo se resume a cambios hormonales causados por la ingesta de comida y, a mayor la cantidad de comida y grasas de la misma, mayor el cambio y el impacto de este mal.

¿Cómo evitar el mal del puerco?

Podríamos evitar el sopor posprandial comiendo moderadamente y limitando el consumo de alimentos altos en grasas o azúcares.

Si ya nos dio el mal del puerco, la mejor forma de deshacernos de es es ponernos en actividad física, por ejemplo caminar 10 minutos o, si son Godínez, pueden darle una vuelta a la oficina.

Y, si de plano no pueden contra él, duerman una siesta sentados o reclinados para que no impidan el proceso de la digestión.

Esperemos que con estos consejos puedan combatir efectivamente al mal del puerco.