“¡Oye Bartola!, ahí te dejo estos dos pesos, pagas la renta, el teléfono y la luz. De lo que sobre, coge de ahí para tu gasto, guárdame el resto, pa’ comprarme mi alipús”.

Eso dice la canción La Bartola de Chava Flores, un compositor y cantante popular mexicano. Todo queda claro, menos lo del alipús. Recuerdo que cuando era niño mi abuelo solía decir que iba a servirse un alipús justo antes de servirse una cuba (ron con coca cola). Nunca le presté mucha atención hasta que hace unos meses me topé con un mezcal que lleva el mismo nombre. ¿Qué es exactamente un alipús?

El término data de principios del siglo XIX y se refiere a una bebida alcohólica barata que se conseguía en las boticas, poco a poco se fue popularizando hasta que se generalizó para referirse a cualquier trago de licor. Actualmente la RAE lo define como:

1. m. El Salv. y Méx. Trago de licor.
2. m. coloq. Méx. Bebida alcohólica.

El origen de esta palabra viene de la xíriga, como una deformación del término alpús que significa “barato”. Los boticarios asturianos ofrecían “tónicos alpuses” con los que los trabajadores se emborrachaban después de un arduo día de trabajo. El término evolucionó de alpuses a alipuses y al singular alipús que se ha mantenido vigente hasta nuestros días.